Los mosquitos son los responsables del contagio de algunas enfermedades como es el caso del dengue o la fiebre amarilla, aunque en el caso del coronavirus, la ciencia no ha encontrado evidencias sobre que los mosquitos puedan ser transmisores del virus.

 Por su parte, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que se trata de un virus respiratorio que se propaga, principalmente, por el contacto con las secreciones de una persona contagiada. "El nuevo coronavirus es un virus respiratorio que se propaga por contacto con una persona infectada a través de las gotículas respiratorias que se generan cuando esta persona tose o estornuda, por ejemplo, o a través de gotículas de saliva o secreciones de la nariz", reza en su web.

Por este motivo, es necesario mantener una distancia social, hacer uso de las mascarillas, evitar el contacto con personas que tengan síntomas compatibles con el virus, así como realizar desinfecciones de superficies que hayan podido estar en contacto con personas contagiadas por el Covid-19. 

El descarte del hematofogo como transmisor del virus es porque, en caso de que un mosquito picara a una persona infectada y absorbiera sangre con presencia del virus, este debería pasar a las células intestinales y de ahí al resto del cuerpo para terminar en las glándulas salivares. Este proceso dura alrededor de una semana, por lo que antes de que el virus entre en el circuito celular del hematófago, el virus ya habría sido expulsado.