Las ratas y los ratones han estado siempre relacionados con la transmisión de enfermedades y la suciedad. Y tiene su sentido, ya que los roedores son vectores de muchas enfermedades. De hecho, según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el 40% de las zoonosis son provocadas por roedores.

Uno de los objetivos es controlar los brotes de enfermedades transmitidas por los roedores con el fin de mejorar la salud y la calidad de vida de las personas y los animales, sobre todo de los más necesitados que son los que más sufren las consecuecias de estas plagas. Si se cumple este objetivo, se puede reducir la transmisión de agentes infecciosos, proteger los recursos alimenticios y evitar accidentes relacionados con los roedores.

El 40% de las zoonosis conocidas, pueden llegar a alcanzar los 400 millores al año, según calcula la OMS. Y es que, los ratones y las ratas pueden ser transmisores de estas enfermedades de diferentes formas: como reservorio del virus, huéspedes intermedios o como vectores de enfermedades muy peligrosas, con una alta tasa de mortalidad, como puede ser la peste, el hantavirus o la fiebre de Lassa.

Para conseguir el objetivo es necesario contar con la participación de las empresas de control de plagas, sobre todo el entornos urbanos, donde mantener a raya la profilerarion de estos roedores que además de transmitir enfermedades causan pérdidas económicas todos los días. Es tal la necesidad, que se requerrirá una estrecha colaboración entre el sector del control de plagas y los expertos en salud pública, con el fin de facilitar el intercambio de información entre los diferentes sectores.